martes, 16 de septiembre de 2008

Un misterio bien guardado



Esta foto fue tomada el la puerta del colegio normal de San Telmo. Pertenece al arcón de los recuerdos de Sole.
Todas recordamos ese día porque fue muy raro. Ese día no entramos al colegio y nos fuimos al parque Lezama en alegre rateada. Pero algo muy extraño nos sucedió después.
Algo que pactamos nunca revelar y hasta el día de hoy todas guardamos el secreto.
No imagino que barreras del subconsciente habrá utilizado cada una para no soltar esa tremenda experiencia, pero si le preguntás que pasó ese 4 de julio del 1994 esto te dirán:

Julieta: yo no quería rateame, yo había hecho el trabajo práctico de biología, no tenía que zafar de nada. Me fui con ellas porque Paloma me convenció... sino nunca hubiese visto eso. Igual le avisé a mi vieja que no entraba al cole. Así que lo mío fue una rateada Legal, re trucho ratearse así no? Pero bueno yo era muy obediente, para que le iba ocultar a mi vieja que no iba a entrar si ella me dejaba faltar, bueno igual yo me creía rebelde ¿Cuál es?
Era una mañana fresca, muy fresquita para mi gusto. Caminamos por la calle Defensa y entramos a Santa maría... que panadería que detesto, el hojaldre es pésimo, las medialunas re pesadas y saturadas de almíbar para cubrir la mala calidad... pero las chicas la aman y se había convertido en ritual comprar facturas ahí. Ese día compramos churros, que asco esos churros... re grasosos y helados, pero la gorda Sole insistió y nos fuimos con todo el picnic al parque.


Sole: ¡Que buenos esos churros! Es que Santa Maria es lo más, amo esa panadería, lo que pasa que Juli refifi compraba en Delicity... ¡¡¡tomátelas!!!!
Yo había llevado el termo y el mate, mi rateada fue totalmente premeditada, yo no cazaba una de la célula eucariota ni el citoesqueleto... eso y chino era lo mismo para mí, así que re bien, zafamos de la vieja de biología y pasamos una mañana alpedista de las mejores, de las mejores hasta que paso eso claro... pero como a mi me gustan estas cosas medio escabrosas, no estuvo del todo mal... al fin ya cabo, si bien lo reprimimos, vivimos para contarlo, así que tan mal no nos fue. Éramos, yo, [el burro adelante bruta!!!] bahh no hinchennn después me olvido de contarme... Yo, Julieta, Paloma, Naty, Lore, y después cayó. Florencia. Vicky no porque estaba enferma esa vez, ¿o nos habíamos peleado?... ay no me acuerdo... bueno, la cosa es que éramos seis, seis cerditas divinas... Porque estas a mi me decían gorda pero no se quedaban atrás... menos Paloma que fue medio palo siempre... no por nada su apodo... el resto eran todas unas fortitas rozagantes que andaban arriba de los 60 kilos todas... y los churros se los mandaban todas, hasta Julieta..., a mi que no me jodan...

Naty: Yo me acuerdo que estaba re dormida. Me había acostado retarde haciendo ese trabajo de biología, había quedado precioso, pero mi perro que en ese entonces era muy cachorrito, lo agarró mientras dormía y lo destrozó. Casi me muero y lo mato, pero él me miró con esa carita y no pude ni retarlo. Me sentía remal, tenía mucha bronca y sueño, pero mi vieja me mandó a la escuela igual. En el bondi iba como un zombi y me bajé porque era la teriminal y me despertaron sino seguía. De hecho no me di cuenta que no entramos al cole hasta que no llegamos a la panadería y medio que con el olor a pan caliente me despabilé. En el parque me pegué una siesta y por eso sólo recuerdo borrosos comentarios de cotorras fumadoras, una brisa suave y el solcito de la mañana en mis mejillas. Buena onda, el parque Lezama a la mañana es precioso... siempre que pasó por ahí pienso en Sábato, en Sobre héroes y tumbas y todas la historia que tiene ese parque y esa casa misteriosa.
Uhh siiiiii... ese día había pasado algo re loco con la casa esa... algo me acuerdo. Pero creo que no lo podía contar... no dije nada...


Florencia:
Era un día asqueroso, nublado... yo la verdad no tenía ni ganas de ir con las pardis de picnic, pero Vicky estaba en cama y tampoco había hecho el trabajo del orto de biología, así que nada, después de dar unas vueltas sola por el bario fui hasta el parque donde me las encontré todas tiradas en el pasto, cual vacas pastando. Me invitaron un churro grasiento y ese mate inmundo que chupan todo el día, y bueno, me quedé con ellas. Creo que hablamos del viaje de egresados, todavía faltaba un año pero ya empezábamos a elegir empresa y toda esa bull shit. Ellas querían ir con Rápido Argentino y otro grupo prefería Rio de la plata, las dos era la misma bosta a nivel servicios, ambas te estafaban con los paquetes, pero Rio de última era mas cool...
De pronto escuchamos algo muy raro que venía de la casa del parque y todavía no me perdono haberlas instado a ver que pasaba. Yo las desafíe una a una a que fueran a mirar que sucedía, uno de los peores errores de mi vida, nunca me voy a perdonar por lo que todas tuvimos que ver. Por eso hicimos el pacto y nuca mas se habló de ESO. Y esta no va a ser una excepción.



Lore: Yo quería ir con Rápido argentino porque la división de Clau iba con ellos, si íbamos con Rio íbamos a estar en distintos hoteles y los dos teníamos la esperanza de hacerlo por primera vez en Bariloche. Así que yo estaba encajetada con ir con Rápido, igual al final fuimos con Rio, de todos modos con Clau nos la arreglamos para hacerlo en una de las excusiones al cerro López mientras el resto andaba en mountain bike... fue mágico... Pero esto no tiene nada que ver con ese día, lo que pasa es que cuando recuerdo esos tiempos adolescentes cuando nos amábamos tanto con Clau y hacíamos estas cosas tan locas, me pongo nostálgica y cachonda, pero bueno volviendo a ese día... me acuerdo que en el parque había poca gente, alguna vieja que alimentaba las palomas, los Ucranianos que dormían ahí en la glorieta, algún tipo paseando el perro, nada fuera de lo común. Nos sentamos en una de las barrancas a tomar sol y a planear la salida del finde, íbamos a ir una vez mas a Beija flor, ese antro decadente donde nos creíamos las reinas del boliche, reinas sin princesas, ni príncipes, ni plebeyos ni bufones... en Beija éramos reinas porque no iba ni el loro y teníamos lugar para copar la pista con nuestros descoordinados pasos coreográficos al ritmo de Seguro Tchan y otras canciones como la Cocotera, Me sube el colesterol, el Meneaito y Macarena.
Si, perdón, me voy por las ramas, lo que pasa es que ese día lo tengo casi borrado, fue tan fuerte lo que vimos que prefiero olvidarlo. De hecho ya no sé si lo que recuerdo fue del todo real porque nunca más lo comentamos, y no se hasta que punto mi fantasía tiñó este evento desafortunado. Lo único que sé es que no lo puedo repetir y que nunca más nos acercamos a esa casa del terror.



2 comentarios:

Tamara dijo...

Por momentos me siento parte de la vida de Paloma. Que buenos recuerdos, parecen tan lejanos, pero que bien se la pasaba...gracias por hacerlos revivir

Felipa! dijo...

pero que pasóoo??? me dejaste con la intriga!!